EDITORIAL
En la era de la IA y el Management Science: Un renacer de las Ciencias
Sociales
Jenny Martínez
Crespo
Instituto Tecnológico
Metropolitano, Colombia
https://orcid.org/0000-0001-7117-7442
Introducción:
La encrucijada de la educación en Management
La
educación en management se encuentra hoy en una
intersección entre la hegemonía del Management Science
y una visión funcional-estructuralista de la gestión, que prioriza la
eficiencia operativa, la analítica de datos y los indicadores de desempeño. En
este escenario, los cambios acelerados de inteligencia artificial y la
geopolítica de la tecnología parecen haber desplazado a las ciencias sociales a
la periferia del currículo, provocando una generación de estudiantes que
prioriza el uso de herramientas tecnológicas sobre la capacidad de reflexión
crítica, lectura analítica y pensamiento hermenéutico. Sin embargo, este
aparente declive no constituye el final de lo humano en las organizaciones,
sino la obertura de una transformación útil y necesaria, una congruencia
histórica para que las ciencias sociales recuperen su legítimo lugar en la
comprensión de una cosmovisión del mundo que está cambiando radicalmente.
El
contexto local-global y la crisis en el aula
Bajo
esta premisa, la visión tradicional del management ha
respondido a un conocimiento funcional-estructuralista que persigue la
generación de utilidades, la sostenibilidad en mercados altamente competitivos,
indicadores de productividad y de desempeño (hoy KPIs)
y una obsesión por los datos, que soportados en el big
data facilitan el proceso de control y toma de decisiones estratégica en la
organización. Fortaleciendo así el Management Science
en los programas de las Escuelas de Negocios.
La
emergencia de potencias como China y la “guerra de los chips” hacen que la
productividad y la ingeniería sean obligatorios en el liderazgo empresarial
(Miller & Miller, 2021). Sin embargo, este enfoque técnico constituye una
visión miope en la gestión de la organización y en la formación de quienes lo
hacen, en especial si se ignora que la formación humana constituye la
“verdadera ventaja competitiva” para los países de América Latina.
En las
aulas, esta lógica se traduce en currículos que privilegian asignaturas más
técnicas basadas en IA generativa y analítica de datos, generando estudiantes
más preocupados por el uso de la tecnología que por leer, reflexionar o pensar
(hermenéutica) (Schwab, 2017). El uso indiscriminado de Chatbots
genera ciclos interminables de entrenamiento para la IA, pero no crea
conocimiento para el estudiante. De esta manera, la “lectura crítica” da paso
al “mundo del espectáculo” y la gamificación, donde el docente corre el riesgo
de transitar de facilitador del conocimiento a mero gestor del entretenimiento
(edutainment). Este comportamiento es un síntoma de
la falta de alfabetización crítica en una generación que abandona la palabra
escrita por la imagen, prefiriendo vivir el momento en un mundo de las “no
cosas” (Byung-Chul Han, 2021) antes que afrontar la
dificultad del “pensar críticamente”.
Los
cambios en el trabajo y en las formas de poder
Si bien
este panorama parece desolador y apocalíptico, en realidad abre múltiples
escenarios de acción para las ciencias sociales en la comprensión de fenómenos
que transmutan la cosmovisión del mundo (Bauman, 2005). Se enfrentan a una
sociedad posmoderna donde el placer y la inmediatez transgreden los conceptos
tradicionales de tiempo y trabajo, que vienen teniendo múltiples
transformaciones en las últimas cuatro décadas (desde finales de los años
ochenta del siglo pasada hasta hoy):
·
Pasamos de la dependencia de contratos a
la autonomía comercial. El “trabajador tradicional” se mueve hacia el “freelancer”, en otras palabras, el gerente de su propia
“empresa unipersonal (tipo SAS)”, redefiniendo así la idea del contrato social
otrora definido por Bourdieu (2011). En esta transición, la legislación laboral
que protege los derechos de los trabajadores queda obsoleta, cede terreno a la
nueva forma de negociación comercial, donde entre iguales se privilegia las
cláusulas de incumplimiento.
·
La Gestión Humana como la conocemos
desaparece de la organización. Procesos automatizados altamente eficientes
mediante el uso de la IA y la robótica, eliminan el error humano, la
subjetividad basada en las emociones, la salud y la familia. El comportamiento
humano deja de ser una prioridad de la gestión en los procesos productivos.
Dando lugar a una gran paradoja ¿es necesarios gestionar lo humano en
organizaciones que priorizan lo técnico en busca de mayor productividad y
competitividad?
·
Cambios en las relaciones de poder y “permacrisis” generacional. Las relaciones de poder
jerárquicas, analizadas por Weber (2014) o Foucault (1975), se transforman o
desaparecen. Las nuevas generaciones rechazan todo trato jerárquico, las
ordenes, el cumplimiento irrestricto de horario o la vigilancia hombre a
hombre. Quieren espacios que permitan la flexibilidad, que generen dopamina y
adrenalina, que les den una sensación de libertad absoluta. Este fenómeno
sucede bajo un escenario de “permacrisis” global
-climática, económica y geopolítica – que procura movilizar el foco de la
gestión en la maximización de utilidades hacia la resiliencia y el cambio
organizacional como constantes (Bauman, 2005; Mintzberg, 2012).
El
mercado laboral prioriza las habilidades del profesional de futuro
El
estudio de Escasez de Talento 2024 de Manpower Group
revela que Colombia enfrenta su tasa de brecha más alta (66%), especialmente en
roles de decisión compleja. En contra de una tendencia técnica, las habilidades
esenciales para el 2025 son humanas: negociación, toma de decisiones bajo
incertidumbre, inteligencia emocional y empatía. El directivo moderno debe ser
un “arquitecto de sistemas sociotécnicos”, capaz de liderar en entornos VUCA
(Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad) y BANI ((Frágil, Ansioso,
No lineal e Incomprensible). Esta transición de paradigmas se sintetiza en la
siguiente tabla:
Tabla 1
Paradigmas
en la Educación y la Praxis del Management
|
Dimensión |
Management
Tradicional |
Management
del Futuro |
|
(Funcional-Estructuralista). |
(Integrador y
Crítico). |
|
|
Objetivo Central |
Generación de utilidades,
sostenibilidad técnica competitiva y cumplimiento de KPIs. |
Resiliencia organizacional,
legitimidad social y sostenibilidad ética. |
|
Herramientas clave |
Big data,
IA generativa, softwares como Phyton/R, analítica
de datos. |
Integración de IA con
inteligencia emocional, empatía y pensamiento crítico. |
|
Relación Laboral |
Dependencia, contratos
laborales tradicionales y gestión humana vertical. |
Freelancers/SAS:
Relaciones comerciales entre iguales y autonomía del tiempo. |
|
Rol del Directivo |
Tomador de decisiones en
riesgo basado en proyecciones y control. |
Arquitecto de sistemas
sociales y técnicos; gestor del “por qué” del cambio. |
|
Foco Educativo |
Habilidades técnicas (hard skills) y formación
operativa acelerada. |
Power Skills: pensamiento analítico, liderazgo social y
hermenéutica. |
|
Base Epistemológica |
Management Science (cuantitativo y predictivo). |
Síntesis entre Management Science y Ciencias Sociales (Sociología, Antropología,
Historia, entre otras). |
Nota: esta Editorial
Discusión
La educación se fortalece cuando un docente usa adecuadamente la IA para
fortalecer el conocimiento en sus estudiantes y vuelve a la lúdica como
elemento fundamental de aprendizaje a través de la gamificación, integrando a
los estudiantes en juegos con objetivos claros de aprendizaje de largo plazo.
La administración se fortalece cuando integra corrientes del management science con las
ciencias sociales, cuando integra enfoques críticos (Alvesson
& Willmott, 2012), incluso cuando involucra la
teoría de la complejidad tanto desde sus acepciones filosóficas como
matemáticas. De esta manera, la administración no se focaliza únicamente en la
optimización de recursos (escasos), sino que integra a ello dinámicas de poder,
la cultura y el cambio como elementos fundantes del comportamiento individual,
social y organizacional, que afectan y alteran a la organización y su
funcionamiento (Mintzberg, 2005).
Se trata de integrar en la educación en administración elementos fundantes
desde lo epistemológico, junto con lo axiológico, lo metodológico y lo
ontológico (Burrel y Morgan, 1979). Es una apuesta por generar en los futuros
administradores la capacidad de cuestionar las prácticas administrativas
tradicionales, y reinterpretarlas, rediseñarlas integrando la sociología, la
economía, la psicología, la antropología, la historia, la semiótica, el
psicoanálisis, la lingüística. Un enfoque desde las ciencias de la vida (Dufour
y Chanlat, 1990) que comprenda el desarrollo, pero
con la sostenibilidad del planeta y de sus múltiples habitantes; que entienda,
en palabras de Aktouf (2010) que se puede “hacer
dinero de manera inteligente”, no a costa de la integridad, de la ética o de la
vida misma.
Conclusión
Necesitamos formar líderes que integren la inteligencia artificial con la
inteligencia humana en una inteligencia aumentada, para potenciar la gestión de
sistemas complejos. Líderes que superen la idea de maximizar utilidades y
frente a una ‘permacrisis’ global y la resistencia
humana al cambio, busquen la resiliencia organizacional y la sostenibilidad
ética de los negocios (Cortina, 2005).
Somos responsables de formar profesionales que se vean a sí mismos como
“arquitectos de sistemas sociotécnicos”, y para ello requieren la necesaria
complementariedad entre el rigor técnico y la perspectiva de las ciencias
sociales.
Hoy más que nunca debemos formar líderes capaces de “gobernar” con empatía
a las personas y “administrar” recursos con eficiencia, como lo afirmaría
Saint-Simón. De esta manera se logrará garantizar la supervivencia de las
organizaciones en el tiempo y su integridad frente a una sociedad que necesita
recuperar su humanidad frente a la técnica.
REFERENCIAS
Alvesson,
M., & Willmott, H. (2012). Making Sense of Management: A
Critical Introduction. SAGE Publications.
Bauman,
Z. (2005). Vidas desperdiciadas: La modernidad y sus parias. Paidós.
Bourdieu,
P. (2011). Las estrategias de la reproducción social. Siglo XXI
Editores.
Burrell,
G. y Morgan, G. (1979). Sociological Paradigms and Organisational Analysis: Elements of the Sociology of
Corporate Life. Heinemann.
Cortina,
A. (2005) Ética de la empresa: Claves para una nueva cultura empresarial.
Editorial Trotta.
Foucault,
M. (1975). Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión. Siglo XXI.
Han, Byung-Chul (2021). No-Cosas. Taurus.
Miller,
C. J. y Miller, J. (2021). The War for Chips: How Big Tech and
Geopolitics are Reshaping the World.
Mintzberg,
H. (2005). Directivos, no MBAs: Una visión crítica
de la dirección de empresas y la formación empresarial. Deusto.
Schwab,
K. (2017). La cuarta revolución industrial. Debate.
Séguin, F. y Chanlat, J.F. (1990). El análisis de las organizaciones:
una antología sociológica. Volumen 1 Las teorías de la organización. Ed. Gaëtan Morin Editorial.
Weber,
M. (2014). Economía y sociedad. Fondo de Cultura Económica.
World Economic Forum. (2023).
The Future of Jobs Report 2023. [Informe
técnico].